martes, 28 de noviembre de 2017




Audiencia del Papa Francisco a los participantes en la Plenaria del Consejo Pontificio de la Cultura, 18.11.2017


El futuro de la humanidad: nuevos retos a la antropología

A las 11.10 de esta mañana, en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, el Papa Francisco ha recibido en audiencia a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio de la Cultura, dedicada al tema "El futuro de la humanidad: nuevos retos a la antropología" (Vaticano , 15 - 18 de noviembre).

http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2017/11/18/cul.html



Sigue el discurso que el Papa ha dirigido a los presentes en la audiencia:




Queridos hermanos y hermanas:

Os doy la bienvenida y agradezco al cardenal Gianfranco Ravasi su saludo y presentación. 

Esta Asamblea Plenaria ha elegido como tema la cuestión antropológica proponiéndose entender las líneas futuras del desarrollo de la ciencia y la tecnología. Entre los muchos argumentos posibles de la discusión, vuestra atención se ha centrado en tres temas.

En primer lugar, la medicina y la genética que nos permiten observar la estructura íntima del ser humano e incluso intervenir para modificarla. Nos hacen capaces de erradicar enfermedades dadas por incurables hasta hace poco, pero también abren la posibilidad de determinar a los seres humanos "programando", por así decirlo, algunas cualidades.

En segundo lugar, la neurociencia ofrece cada vez más información sobre el funcionamiento del cerebro humano. A través de ella, las realidades fundamentales de la antropología cristiana, como el alma, la conciencia de sí mismo y la libertad, aparecen ahora bajo una luz inédita, e incluso pueden ser seriamente cuestionadas por algunos.

Finalmente, el increíble progreso de las máquinas autónomas y pensantes, que ya se han convertido en parte de nuestra vida cotidiana, nos lleva a reflexionar sobre lo que es específicamente humano y nos diferencia de las máquinas.

Todos estos avances científicos y técnicos han llevado a algunos a pensar que estamos en un momento único en la historia de la humanidad, casi el alba de una nueva era y el nacimiento de un nuevo ser humano, superior al que hemos conocido hasta ahora.

Efectivamente , las cuestiones y los interrogantes que enfrentamos son graves y serios. En parte han sido anticipados por la literatura y las películas de ciencia ficción, que se han hecho eco de los miedos y las expectativas de los hombres. Por esta razón, la Iglesia, que sigue de cerca las alegrías y las esperanzas, las angustias y los temores de los hombres de nuestro tiempo, quiere poner a la persona humana y los problemas que la conciernen en el centro de sus reflexiones.

La pregunta sobre el ser humano: "¿Qué es el hombre para que te acuerdas de él?" (Sal 8,5) resuena en la Biblia desde sus primeras páginas y ha acompañado todo el camino de Israel y de la Iglesia. A esta pregunta, la Biblia misma ha dado una respuesta antropológica que ya está delineada en el Génesis y recorre toda la Revelación, desarrollándose en torno a los elementos fundamentales de la relación y la libertad. La relación se ramifica en una triple dimensión: hacia la materia, la tierra y los animales; hacia la trascendencia divina; hacia otros seres humanos. La libertad se expresa en la autonomía -naturalmente relativa- y en opciones morales. Esta estructura fundamental ha gobernado durante siglos la idea de gran parte de la humanidad y en la actualidad todavía mantiene su vigencia. Pero, al mismo tiempo, hoy nos damos cuenta de que los grandes principios y los conceptos fundamentales de la antropología se ponen a menudo en tela de juicio, incluso sobre la base de una mayor conciencia de la complejidad de la condición humana y requieren una profundización adicional.

La antropología es el horizonte de la auto-comprensión en el que todos nos movemos y determina nuestra concepción del mundo y las decisiones existenciales y éticas. En nuestros días, se ha convertido, con frecuencia, en un horizonte cambiante y fluido en virtud de los cambios socio-económicos, de los movimientos de las poblaciones y de las relativas confrontaciones culturales, pero también de la difusión de una cultura mundial y, sobre todo, de los increíbles descubrimientos de la ciencia y de la técnica.

¿Cómo reaccionar ante estos desafíos? En primer lugar, debemos expresar nuestra gratitud a los hombres y mujeres de ciencia por sus esfuerzos y su compromiso en favor de la humanidad. Este aprecio por la ciencia, que no siempre hemos sabido manifestar, encuentra su fundamento último en el plan de Dios que "nos ha elegido antes de la creación del mundo [...] nos ha destinado a ser hijos suyos " (Ef 1,3-5) y que nos confió el cuidado de la creación: "cultivar y cuidar" la tierra (ver Gen 2.15). Precisamente porque el hombre es imagen y semejanza de un Dios que creó el mundo por amor, el cuidado de toda la creación debe seguir la lógica de la gratuidad y del amor, del servicio, y no la del dominio y la intimidación.

La ciencia y la tecnología nos han ayudado a profundizar los límites del conocimiento de la naturaleza y, en particular, del ser humano. Pero una y otra no bastan, por sí solas, para dar todas las respuestas. Hoy nos damos cuenta cada vez más de que es necesario recurrir a los tesoros de la sabiduría que se conservan en las tradiciones religiosas, en la sabiduría popular, en la literatura y las artes, que llegan profundamente al misterio de la existencia humana, sin olvidar, sino al contrario, redescubriendo, las contenidas en la filosofía y en la teología.

Como quise decir en la encíclica Laudato si’ ''se vuelve actual la necesidad imperiosa del humanismo, que de por sí convoca a los distintos saberes,. [...] hacia una mirada más integral e integradora " (n. 141), a fin de superar la división trágica entre las "dos culturas", la humanista-literaria-teológica y la científica, que conduce al empobrecimiento mutuo, y de fomentar un mayor diálogo entre la Iglesia, la comunidad de creyentes y la comunidad científica.

La Iglesia, por su parte, ofrece algunos grandes principios para sostener este diálogo. El primero es la centralidad de la persona humana que hay que considerar como un fin y no como un medio. Debe estar en relación armoniosa con la creación y, por lo tanto, no debe comportarse como un déspota con la herencia de Dios, sino como un custodio amoroso de la obra del Creador.

El segundo principio a recordar es el del destino universal de los bienes, que también atañe al conocimiento y a la tecnología. El progreso científico y tecnológico sirve al bien de toda la humanidad, y de sus beneficios no pueden disfrutar solamente unos pocos. De esta forma, se evitará que el futuro agregue nuevas desigualdades basadas en el conocimiento y aumente la brecha entre ricos y pobres. Las grandes decisiones sobre la orientación de la investigación científica y la inversión en ella deben tomarse por toda la sociedad y no estar dictadas únicamente por las reglas del mercado o el interés de unos pocos.

Finalmente, sigue siendo válido el principio de que no todo lo que es técnicamente posible o factible es, por lo tanto, éticamente aceptable. La ciencia, como cualquier otra actividad humana, sabe que tiene límites que se deben observar por el bien de la humanidad misma, y ​​requiere un sentido de responsabilidad ética. La verdadera medida del progreso, como recordaba el beato Pablo VI, es lo que está dirigido al bien de cada hombre y de todo el hombre.

Os doy las gracias a todos, miembros, consultores y colaboradores del Consejo Pontificio de la Cultura, porque lleváis a cabo un valioso servicio. Invoco sobre vosotros la abundancia de las bendiciones del Señor, y os pido, por favor, que recéis por mí. 
Gracias.



The Pontifical Academy of Social Sciences







Conceptualization of the Person in Social Sciences (2005)

http://www.pass.va/content/scienzesociali/en/publications/acta/conceptualization.html



Eleventh Plenary Session, 18-22 November 2005
Acta 11, eds E. Malinvaud and M.A. Glendon
Vatican City, 2006
pp. XXXV-511
ISBN 88-86726-18-X

Preview








PART I – THEOLOGICAL AND PHILOSOPHICAL BACKGROUND

Antropologia Cristiana (PDF)
Angelo Card. Scola

Comment:
Sur 'Anthropologie chrétienne' de Angelo Card. Scola (PDF)
Edmond Malinvaud



Un premier essai d’anthropologie chrétienne: Tertullien (PDF)
Archbishop Roland Minnerath

The Anthropology of Karol Wojtyla Has Two Main Features (PDF)
Rocco Buttiglione

Comments:
- Comment on "The Anthropology of Karol Wojtyla Has Two Main Features"(PDF)
Msgr. Michel Schooyans
- The Human Person Conceptualized by John Paul II as a ‘Bridge Builder’ (Ponti-Fex) (PDF)
Jerzy Zubrzycki

The Classical Notion of the Person in Today’s Philosophical Debate (PDF)
Enrico Berti

Comment:
Comment on "The Classical Notion of the Person in Today's Philosophical Debate" (PDF)
Vittorio Possenti

A Reflection on the Eastern Concept of the Human Person – Highlighting Some Elements of Hindu and Taoist Worldviews (PDF)
Mina M. Ramirez

PART II – LAW AND POLITICAL SCIENCE

Conceptualization of the Person in American Law (PDF)
Mary Ann Glendon

Comment:
The Concept of the Human Person in Anglo-American Law (PDF)
Nicholas McNally

Menaces sur la personne (PDF)
Georges Card. Cottier

Die Idee der Menschenwürde als Mitte der modernen Verfassungsstaaten(PDF)
Paul Kirchhof

Comments:
- Human Dignity in the Social Doctrine of the Church and the Context (PDF)
Krzystzof Skubiszewski
- The Great Human Rights Spectacle: On Politicized Law and Juridified Politics in Europe (PDF)
Janne Matlary

Dal diritto romano al diritto europeo (PDF)
Francesco P. Casavola

Comment:
Comment on "Dal diritto romano al diritto europeo" (PDF)
Ombretta Fumagalli Carulli

The Human Person in Theravada Buddhism and Islam: Implications for Governance in Southeast Asia (PDF)
Wilfrido V. Villacorta

Die Menschenwürde im öffentlichen Recht und in der politischen Wissenschaft (PDF)
Herbert Schambeck

PART III – SOCIOLOGY AND PSYCHOLOGY

Persons and Ultimate Concerns: Who We Are is What We Care About (PDF)
Margaret S. Archer

Comment:
Understanding the Human Person as a Relational Subject: An ‘After’-Modern Paradigm for the Social Sciences (or: The ‘Economy’ of Human Persons Lies on Their Ultimate Concerns) (PDF)
Pierpaolo Donati

Positioning Theory and Moral Structure of Close Encounters (PDF)
Rom Harré

Comment:
The Concept of the Person as the Gift of Society (PDF)
Margaret S. Archer

What Makes Us Tick? Interest, Passion and Reason (PDF)
Jon Elster

Comment:
Comment on "What Makes Us Tick? Interest, Passion and Reason" (PDF)
Paulus Zulu

Persons: Points of Condensation in a Sea of Living Interactions (PDF)
John Shotter

Comments:
- Comment on "Persons: Points of Condensation in a Sea of Living Interactions" (PDF)
Jerzy Zubrzycky
- Comment on "Persons: Points of Condensation in a Sea of Living Interactions" (PDF)
Pedro Morandé


PART IV – ECONOMICS

The Human Person in Normative Economics (PDF)
Serge-Christophe Kolm

Comment:
Comment on "The Human Person in Normative Economics" (PDF)
Christopher Bliss

Conceptualization of Agents in Positive Economic Theories (PDF)
Edmond Malinvaud

Comment:
Comment on "Conceptualization of Agents in Positive Economic Theories"(PDF)
Joseph Stiglitz

Conceptions of Human Beings Implicit in Economics and in the Practice of Economic Policy (PDF)
Juan J. Llach and Ricardo Crespo

Comments:
- Comment on "Conceptions of Human Beings Implicit in Economics and in the Practice of Economic Policy" (PDF)
Hans Tietmeyer
- Is Scientism a Threat to the Objectives of the Economy and Economic(PDF)
José T. Raga

Conclusions (PDF)
Edmond Malinvaud



PRESENTATION OF THE NEW BOOK


Presentation of ‘Democracy in Debate: The Contribution of the Pontifical Academy of Social Sciences’ (PDF)
Mary Ann Glendon


Democracy in Debate (PDF)
Hans Zacher