lunes, 8 de agosto de 2016

Relación mente y cerebro / cuerpo y alma:

Perspectiva teológica en diálogo con las neurociencias y la filosofía


Luis O. Jiménez Rodríguez, S.J.

Conferencia del 1° de agosto de 2016 a los miembros del Seminario Ciencias y Teología en Diálogo.




Contexto

Las ciencias naturales influencian la cultura y nuestra interpretación del mundo y de nosotros mismos: Física y Cosmología, Biología Evolucionista, Neurociencias, inducen preguntas existenciales, visiones del mundo y visiones antropológicas.


Las neurociencias y el paradigma materialista, reduccionista y computacional:


Visión de Jean Pierre Changeux en L’homme neuronal (1983)


Hipótesis:

•Hay una identidad entre los estados mentales y los eventos físico-químicos dentro del cerebro.
•Toda acción humana puede y debe ser descrita en términos de actividades en las redes neurales.
•La mente (esprit) no es otra cosa que iones cargados y la intervención de neurotransmisores en el nivel sináptico.
http://www.ictusyalzheimer.com/attachments/Image/neuron_structure-­2_2.jpg?template=generic

• Los elementos que componen el cerebro son similares a los que componen el cerebro de las ratas
y la materia inorgánica (L’homme neuronale, p. 86, 123).
• Nada es específico ni especial en el ser humano (L’homme neuronale, p. 125).
• El cerebro humano actúa como una computadora. (L’homme neuronale, p. 125-­126, 161).
http://www.tugentelatina.com/m/photos /get_i mage/ file/840 616b 7ae9 fcd83 7018 83f87 639e 555.jpg

• Las neurociencias son capaces de explicar lo que antes era objeto de la filosofía y de la teología: los
objetos mentales como los perceptos, imágenes y conceptos. (L’homme neuronale, p. 164).
• Las experiencias místicas pueden ser explicadas como meras alucinaciones.

Sin embargo… Jean Pierre Changeux luego matizará sus posturas:

• “La investigación neurocientífica está a penas en sus comienzos. Filósofos, escritores y teólogos han producido una vasta literatura sobre el fenómeno de la conciencia. Comencemos por examinar al
menos algunos problemas que han preocupado estos pensadores por siglos.” (L’homme de verité)


Visión de Patricia y Paul Churchland

Neurofilosofía:

• Es una corriente filosófica que busca elaborar la interacción entre la filosofía y lo que sabemos del cerebro.
• Su objetivo es “expandir y modificar nuestra concepción del ser humano a través de nuestro conocimiento del cerebro.”

Antropología de Patricia Churchland:

• “Mi cerebro y no el alma es lo que contiene la clave de quien somos” (Touching a Nerve, p. 32).
• Critica el dualismo que afirma la existencia de un “alma no física” según lo afirman Platón, filósofos indios y las religiones. (Touching a Nerve, p. 45-48).
• El dualismo afirma que la mente (el alma) esta totalmente separada del cerebro (materia). (Neural representation and neural computation, p. 347).

Alma - Cuerpo

• Los estados mentales no son otra cosa que estados físicos del cerebro.
“El peso de la evidencia empírica está en contra de una cosa especial llamada alma” (Neural representation and neural computation, p. 347)

Materialismo reduccionista de Patricia Churchland:

• Propone el llamado “Computational neuroscience”
• “Un buen modelo para entender las funciones mente/cerebro es la computadora. […] La metáfora
computacional (indica) que la mente/cerebro puede ser entendida como un tipo de computadora digital. El problema es […] encontrar el programa que corre nuestro cerebro” (Neural representation and neural computation, p. 352)


Visión de Paul Churchland

• “El dualismo […] está profundamente atrincherado en la mayoría de las religiones populares en el mundo” (Matter and consciousness, p. 12).
• Muchas de ellas [religiones] afirman un tipo de dualismo substancial. (Matter and consciousness, p. 21).
• “El materialismo postula un solo tipo de sustancia (materia física) y un solo tipo de propiedades: las propiedades físicas”. (Matter and consciousness, p. 29).
• “Somos creaturas materiales y debemos aprender a vivir con este hecho”. (Matter and consciousness, p. 35).


Criticas al materialismo reduccionista:

Filósofos:

• David Chalmers: 
La conciencia no puede ser reducida a meros procesos o propiedades físicas.

• John Searle: 
El sentido lingüístico (semántica) de un idioma no se reduce a algo computacional pues esto último solo decodifica signos.

Thomas Nagel: 
Ningún concepto reduccionista explica hoy la conciencia.

 Karl Popper: 
El mundo de la cultura (libros, herramientas, teorías, bibliotecas, etc.) no se pueden reducir a una mera reacción físico-química o a una acción computacional.

¿Qué supone el materialismo reduccionista?

Solo 2 alternativas mutuamente excluyentes:

Alma (mente) - Cuerpo (materia física): Dualismo substancial
vs.
Interacción de partículas: Materialismo reduccionista



Las neurociencias y el paradigma emergentista -­ evolucionista


Gerald Edelman: 
Premio Nobel de Medicina y Fisiología de 1972:

Teoría de selección de grupos neuronales o Darwinismo Neural

“Una persona no puede ser explicada solamente en términos moleculares, fisiológicos o por la
teoría de campos.” (Bright Air, Brilliant Air, p. 166).
“Las teorías de la física moderna y los descubrimientos de la neurociencia descartan una visión mecanicista del universo y del cerebro” (p. 171).
“El espíritu de cada individuo es verdaderamente un espíritu encarnado” (p. 171).
http://www.ursinus.edu/netcommunity/page.aspx?pid=4572

Selección Neuronal:
Referencia: http://www.deictic.net/wp-­content/uploads/2013/08/univers e_7_2.png

• El proceso de formación de conceptos y su dependencia de la percepción, la memoría y el
aprendizaje es claramente uno encarnado. (Bright Air, Brilliant Fire, p. 99-­109)

• La conciencia es un proceso y no una substancia. No es un epifenómeno de un proceso computacional. (Bright Air, Brilliant Fire, p. 37, 112).

• Conciencia primaria:

  • no lingüística, limitada a representaciones del presente inmediato, no posee una auto-concepción como persona, no puede desarrollar planes futuros o proyectos.
  • Permite al animal escoger una respuesta ante múltiples posibilidades frente a una novedad en el ambiente.

• Conciencia de orden superior: 

  • Habilidad para construir una escena integrando el pasado y proyectándose hacia futuro,
  • Memoria simbólica unida al lenguaje que permite interacciones simbólicas -­ sociales y una auto-­consciencia personal y social.

• Construye y a la vez es formada por la cultura como universo simbólico constituido en la historia.

Anti-­reduccionista y anti-­dualista: 

Anti-reduccionista:
•La mente no se identifica con procesos químicos en el cerebro.
•Las neuronas y las redes neuronales son necesarias pero no suficientes para que emerja la mente del cerebro.
•La mente emerge de múltiples interacciones en diversos niveles, desde lo molecular hasta lo social. (Bright Air, Brilliant Fire, p. 140)

Anti-dualista:
•La mente no se identifica con un alma substancial e inmortal.
•La mente emerge de lo físico. (Bright Air, Brilliant Fire, p. 140, 161)
•La mente humana esta encarnada y es mortal. (Bright Air, Brilliant Fire, p. 171)


Antropología bíblica:


Hans Wolff, Teólogo Protestante

• “Entonces Yahve Dios formó al hombre con polvo del suelo e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente” (Gn 2,7) (Biblia de Jerusalén)

Algunas biblias en vez de “ser viviente” traducen “alma viviente” (“living soul”). (Cantera-Iglesias, King James).

Traducción más literal:
• “Entonces Yahve Dios formó al hombre (ha adam) del polvo del suelo (ha adamah) e insufló en sus narices aliento de vida (nismat hayyim), y resultó el hombre (ha adam) un nefes vivo” (Gn 2,7).
• “Mientras siga respirando (nismati) y el aliento (ruah) de Dios permanezca en mis narices” (Job 27,3).

Términos hebreos usados para describir al ser humano:

 Nefes
• Órgano de respiración (garganta)
• Aliento – respiración.
• Deseo que impulsa a la acción. Voluntad, libertad.
• Sentimiento de simpatía o de sufrimiento. Emociones.
• Pronombre “yo” = “mi nefes”.
• Persona viva.
• Sinónimo de vida. Pero no significa vida independiente del cuerpo o alma de sustancia inmaterial.
• Deseo de preservación de la vida cuando se está en peligro.
El nefes es la persona o ser viviente como opuesto a un cadáver.

• Basar
• Pedazo de carne que es parte del cuerpo humano.
• El cuerpo humano en su totalidad. Es cuerpo vivo como opuesto a un cadáver. No es materia como opuesto a la vida o a un alma. Ser vivo donde hay aliento.
• Pronombre personal “yo” = “mi basar”.
• Es el ser humano que es mortal e incapaz de sostener su vida para siempre.
El basar es el ser humano o ser viviente en sus aspectos corporales. El ser humano en su fragilidad y debilidad.

• Ruah (término teológico/antropológico)
• Viento huracanado (traducido por espíritu).
• Aliento de vida en el hombre. (como nefes)
• Dios infunde su ruah (aliento) para que los huesos tengan carne viva y sea un cuerpo vivo (basar) con aliento de vida (nefes).
• Poder activo de Dios que crea vida, inspira sabiduría y creatividad artística. Sin el ruah caemos en la
inconciencia. Poder creador de Dios que es comunicado al ser humano y le inspira creatividad.

Ruah de Dios y ruah del ser humano – relación dinámica y alianza entre los dos.

• Leb o Lebab
• Corazón (órgano vital).
• Emociones y deseos
• Actividades racionales: inteligencia, conocimiento, sabiduría, juicio, memoria, discernimiento moral, conciencia.
• Voluntad como lugar de decisiones y de juicios morales.
• Pronombre personal
El leb es el ser humano visto desde sus emociones, intelecto y voluntad. Coincide en muchos aspectos con los términos “conciencia”, “cerebro”, mente-espíritu  (esprit, Geist, mind).

Visión del ser humano desde aspectos distintos:

Basar
Aspecto corporal, frágil y débil
Nefes
Aspecto de la persona viviente
Ruah
Poder de Dios comunicado al humano. Relación y alianza, Dios-­ser humano
Leb
Sentimientos, inteligencia, voluntad, conciencia.

San Ireneo de Lyon

• Dios creó la carne humana a su imagen y semejanza (Adversus Haereses, V,6,1)
• El advenimiento del alma supone el cuerpo modelado. (Adversus Haereses, V, 1, 3 )
• Lo que hace a la persona un ser humano es la carne. (Adversus Haereses, V, 9, 2-­3 )
• La preocupación mayor es la carne espiritualizada y salvada. (Adversus Heresies, V,3,2-­3 and V,9,1)
• Solamente Dios el Increado es inmortal. Toda criatura es mortal. La incorrupción es un don de
Dios a la carne y no una propiedad de un alma espiritual, substancial. (Adversus Haereses, II,4,3;; III, 8, 3;; V,3,3;; V,12,1 )
• El Verbo configura el cuerpo con miras al suyo propio. (Adversus Haereses, IV, 33, 4 )
• El alma (principio vital) y el espíritu (principio de vida espiritual) son consideradas como virtudes
inherentes del cuerpo. (V,12,2)

• Segun Antonio Orbe:
“Tanto lo animal y lo racional, como en su día lo espiritual, viven siempre en función del cuerpo: a
manera de virtudes o potencias cualitativamente vinculadas a él. Todo se refiere al plasma [cuerpo
formado], único hombre esencial. Soma y hombre se equivalen”. Antonio Orbe, S.J., Antropología de San Ireneo, BAC, p. 71.


Antropología de Aristóteles (384 A.C.)

• “El alma (psique) es el principio de vida de los seres vivientes” (De Anima 402ª6)
• “El alma (psique) es la forma específica o acto del cuerpo (soma) que en potencia tiene vida”: Son inseparables. (De Anima 412ª20-22; 413ª1-5)
• “El alma es entelequia del cuerpo orgánico (viviente)”. (De Anima 412ª20-22; 413ª15-30). Entelequia es el estado de plena actualización o realización de una posibilidad.
El alma es la actividad (energeia) que hace que la materia (potencialmente viva) pase al estado de
plena actualización (realización) que es un cuerpo vivo (ser orgánico): se nutre, se mueve, piensa.
Psique es la forma o acto del soma que en potencia tiene vida

San Agustín: 

ser humano es alma racional (inmortal) que usa un cuerpo mortal y terrestre

Averroes: 

un intelecto agente universal y no personal.

Santo Tomás de Aquino

Aspecto monista:
•Ser humano es unión cuerpo-alma. (Summa Theologiae, Ia, 75, 4), (Contra Gentiles, II, 57)
•El alma es la forma del cuerpo. (Summa Theologiae, Ia, 76, 1)
•El alma es el primer principio de la vida humana. (Summa Theologiae, Ia, 75, 1)
•El alma es lo que estructura y forma el cuerpo. (Summa Theologiae, Ia, 75, 1)
– Es la actualidad del cuerpo. Lo hace cuerpo viviente.
•Cuando el cuerpo muere el alma sustancial sobrevive. Aunque esta separación no es el estado
natural del alma. (Summa Theologiae, Ia, 76, 1 )

Karl Rahner

Principios de su antropología:

•La teoría de la evolución hace que las formas (entelequias) no sean necesarias. (Natural Science and
Reasonable Faith, p. 30)
•Dios no creo dos mundos separados que coexisten sin relación. (Natural Science and Reasonable Faith,
p. 29, 34)
•Hay un solo mundo caracterizado por una unidad primordial (contra el dualismo) y continuos grados de diferenciación entre los seres (contra el reduccionismo). (Natural Science and Reasonable Faith, p. 34)
– No hay acciones puramente espirituales ni puramente materiales:

“Espíritu y materia no deben ser considerados simplemente como absoluta disparidad metafísica. […] Hay una afinidad entre espíritu y materia”. (p. 52-53).
“El espíritu y la materia son como distintos grados, “densidades” y limitaciones del ser”(p. 54)
“El cuerpo no es lo ajeno, dispar del espíritu”.
[…] La corporeidad es un momento de la espiritualización, […] un momento limitado dentro de la realización del propio espíritu” (p. 54-55).
“El espíritu es la salida de la limitación, la liberación del limite, de la materia”(p. 54).
“El espíritu [humano] es la persona “consciente de sí misma”. (FC, p. 183).
[Se es espíritu, persona] “por el hecho de estar siempre orientado hacia el fundamento absoluto que llamamos Dios”. (FC, p. 183).
“El espíritu se busca y se encuentra en el perfeccionamiento de lo material” (p. 55)

La conciencia tiene un elemento constitutivo material que no puede pensarse como una base superficial o como un soporte meramente externo. (Natural Science and Reasonable Faith, p. 40,
43).
La conciencia esta presente es una organización material suficientemente elevada [complejamente estructurada] (Natural Science and Reasonable Faith, p. 40-­41)
Por eso el cristianismo [contra el platonismo] tiene una interpretación espiritual de la materia y una
interpretación material del espíritu finito (El problema de la hominización, p. 55)

Relación materia -­ espíritu:
La materia en su sentido más limitado, menos organizado, más determinado, más impersonal.
Espíritu finito (persona) como materia con mayor organización, menor limitación (libertad), con
consciencia, capaz de relación (yo-­tú), capaz de la cultura, de lenguaje simbólico.

Niveles o grados:
Devenir (evolución)
Auto-­organización, auto-­trascendencia, auto-­superación

Materia: Propiedades físico-­químicas
Conciencia: Persona, razón, lenguaje simbólico, universo cultural, moral,

Emergentismo: niveles o grados:
Organismo o sistema vivo
Propiedades biológicas
Principio del emergentismo: niveles superiores de la realidad son constituidos a partir de niveles inferiores

Alexander Ganoczy

Siguiendo una antropología estructural;

•El ser humano no es una unión de componentes o elementos (Christianisme et Neurosciences, p. 16)
•Una “estructura” es un arreglo de diferentes momentos que son eficientes juntos. (Christianisme et
Neurosciences, p. 16-­17)
•Momento es un evento o proceso decisivo para la existencia de una cosa o una persona (Christianisme et Neurosciences, p. 17)
•Los momentos no existen separados de la estructura, ni pueden ser reducido uno al otro. Sin algún momento la estructura desaparece. (Christianisme et Neurosciences, p. 17, 87)
• La estructura humana es la totalidad de la interacciones y correlaciones de lo que constituye al ser humano (Christianisme et Neurosciences, p. 82, 86)
• El ser humano es una unidad estructural, una interacción dinámica entre lo orgánico y lo mental,
entre los momentos espirituales y corporales. (Christianisme et Neurosciences, p. 87)
• La salvación puede verse como la total integración del ser humano. (Christianisme et Neurosciences, p. 83)


Principios teológicos


Dificultad de la afirmación: el ser humano es el compuesto cuerpo-­alma.

Principio mínimos para discernir toda antropología:

•Dios crea todos los aspectos y dimensiones del ser humano.
•El Logos asume totalmente nuestra humanidad.
•Dios llama al ser humano en todas sus dimensiones a participar de su plenitud. La muerte no es el fin último del ser humano.

Pregunta filosófica (limit question)

¿Qué condición tiene la materia para que sea capaz de autosuperación (autotrascendencia) hasta
llegar a la conciencia? ¿Por qué ocurre?

“It is widely agreed that experience arises from a physical basis, but we have no good explanation of why and how it so arises. Why should physical processing give rise to a rich inner life at all? It seems objectively unreasonable that it should, and yet it does.”
(David Chalmers, Problem of consciousness)

Para el creyente, la materia, el cosmos, la creación, participa creativamente de la causa absoluta y última de la realidad y de su poder creador.

jueves, 9 de junio de 2016

¿Puede la ciencia dar con el rincón donde se esconde el alma?


Neuroteología, la disciplina que busca darle piso científico a la relación del hombre con Dios.


Por:  FERNANDO SÁNCHEZ TORRES |   10:24 p.m. | El Tiempo, 8 (9) de junio de 2016

Los neuroteólogos han puesto en evidencia que cuando se piensa en Dios florecen las neuronas del lóbulo frontal.

Foto: Miguel Yein

El doctor Carlos Francisco Fernández, asesor médico de este periódico, en un documentado reportaje trajo a colación hace algunos días (15-05.2016) el tema de la ‘neuroteología’.

Sin duda, se trata de un asunto interesante para el común de la gente y, en particular, para quienes nos gusta entretenernos con las cuestiones metafísicas: la búsqueda de las bases biológicas de la espiritualidad; valga decir, una especie de intento por registrar e interpretar lo que ocurre en el cerebro cuando se invoca a Dios.

Estamos, pues, frente a una nueva disciplina científica: la neuroteología o neurobiología de la religión, que es una incursión de la ciencia en terrenos religiosos, encaminada a ponerle piso científico a la hipotética interrelación de Dios con quienes creen en él.

Habiendo existido siempre una mutua prevención entre religión y ciencia, esta curiosa investigación mantendrá en ascuas a los escépticos y a los teólogos, a la espera de resultados dignos de crédito.

No obstante que para algunos investigadores las expresiones místicas comprometen distintas partes del cerebro, hace una década se llegó a afirmar que el lóbulo temporal era el “punto de Dios”. Ahora, los neuroteólogos, ¡eureka¡, han puesto en evidencia que cuando se piensa en Dios florecen las neuronas del lóbulo frontal.

El neurocientífico Andrew Newberg, pionero de la nueva disciplina, interpreta este fenómeno como un producto de la fe, de la espiritualidad. ¿Habrá fuerzas sobrenaturales en ese proceso? Recordemos que la fe, al decir del apóstol Pablo, es “la sustancia de las cosas que se esperan y la demostración de las que no se ven”.

Dado que el propósito es avalar científicamente la espiritualidad, se hace necesario tratar de entender qué es ella. Con frecuencia se utilizan como sinónimos los vocablos ‘espíritu’ y ‘alma’, pese a que en los diccionarios se les atribuyen variados significados. Para efectos de este comentario, espíritu se define como un principio generador, como un don sobrenatural, o como el alma racional.

A su vez, una de las acepciones de alma señala que es la sustancia espiritual e inmortal de los seres humanos.

Por ser algo imposible de definir, la palabra alma se ha prestado para especular con ella. Se le identifica con ‘soplo de la vida’, pero también con la vida después de la muerte. El alma ha sido tenida (tómese nota de que el hiato gramatical le otorga género ambiguo, bisexual) como la conjunción de todas las virtudes y defectos del ser humano (¿los animales tendrán alma? Uno escucha decir: “Tiene alma de león”).

Cuando hacía mis primeras armas como profesional de la medicina, leí un libro del maestro de la pediatría americana Florencio Escardó, titulado El alma del médico. Allí encontré que el alma es una abstracción, pero no una irrealidad. Es “el aliento que da vida, la fuerza que mueve a cada una de las cosas y a todas ellas en conjunto”. Sin que sea diferente a la del explorador o a la del artista, para Escardó el alma del médico tiene algo de peculiar o específico: es un alma en zozobra, un alma ecuánime, un alma heroica… Interpreté lo que quiso decir el maestro, pero no me quedó claro qué es el alma.

Lo cierto es que el espíritu o alma es algo sin lo cual las religiones no tendrían sentido, no existirían. Aceptado como dogma religioso, el alma es la encargada de recibir después de la muerte el premio o castigo según cómo nos hayamos comportado en la vida terrenal, a la luz de las normas eclesiales. Para ello sería necesario que ese sujeto incorpóreo, etéreo, inasible, al momento de expirar el cuerpo físico adquiriera un estatus especial, y con el nombre de ‘alma’ fuera a enfrentarse ante el tribunal de Dios. Para san Pablo, la resurrección se refiere al alma, es decir, a un cuerpo glorioso o espiritual, y no al cuerpo material. En Corintios se lee que “el cuerpo mortal no puede heredar el reino de Dios”.

Lo interesante del asunto es que de ese ente abstracto nada se sabe, lo que constituye uno de los misterios insondables de las religiones y uno de los más zarandeados por los filósofos, tanto que el ‘dualismo’ es una escuela filosófica.

En el ámbito de las religiones mistéricas, es decir, de las que contemplan la posibilidad de una vida venturosa después de la muerte, se le confunde con ‘ánima’, que es ese fantasma que deambula también por el mundo de los vivos, asustando a los niños desobedientes y a los adultos ingenuos, y que los creyentes invocan o ahuyentan llamándolo ‘ánima bendita’.

Si la neuroteología está empeñada en tratar de entender la relación del cerebro con fenómenos teológicos, metafísicos, ¿no será que lo que pretende es poner al descubierto el sitio donde anida el alma, o espíritu, que es el sujeto vinculante con Dios?

Esta pretensión no es nueva: Aristóteles, en plena madurez intelectual, escribió un tratado (Acerca del alma), donde afirma que el alma “es como el principio de los animales” y que “resulta dificilísimo llegar a tener conciencia alguna acerca de ella”.

En términos filosóficos, señala que el alma es entelequia del cuerpo natural que en potencia tiene vida. Por su parte, santo Tomás (siglo XIII) escribió miles de páginas para explicar lo que es el alma. Admitía –como buen peripatético– que existen tres almas: una está en el pecho; otra, en todo el cuerpo y la tercera, en la cabeza.

Para Descartes (siglo XVII), el alma se asentaba en la glándula pineal. En el siglo XVIII, el ilustrado Voltaire le dio un espacio amplio al tema en sus Cartas filosóficas. Decía que la palabra alma es una de esas que pronunciamos sin entenderlas, pues solo entendemos las cosas cuando tenemos idea de ello; si no tenemos idea del alma, luego no la comprendemos.

Para Voltaire, “el alma es un reloj que Dios nos concedió para dirigirnos, pero no nos ha explicado la maquinaria de que se compone”. Acepta que el alma es un dogma religioso que hay que acoger, con la salvedad de que la inmortalidad “es la idea más consoladora y al mismo tiempo más represora que el espíritu humano pudo concebir”.

Se ha hecho creer que quienes no acepten ese dogma están condenados a ir a parar a uno de los círculos impíos descritos por Dante en su Divina Comedia, donde sitúa a Epicuro y todos sus sectarios, ”que pretenden que el alma muere con el cuerpo”.

Unamuno decía que “lo que llamamos alma no es nada más que un término para designar la conciencia individual en su integridad y persistencia”. Y añadía: “Nuestro espíritu es alguna especie de materia o no es nada”.

Alguien más cercano, Milán Kundera, en La insoportable levedad del ser fue más explícito, pues afirmó de manera categórica que el alma no es otra cosa que la actividad de la materia gris cerebral, por lo que los inquietos neuroteólogos no estarían muy despistados al informar haber captado lo que ocurre en el cerebro cuando se invoca o se cree estar viendo a Dios. Veinticinco siglos después de Aristóteles, un científico inglés, ganador del Premio Nobel de Medicina por haber descubierto la estructura del DNA (1962), puso en circulación un libro cuyo título es de verdad atractivo: La búsqueda científica del alma. Una revolucionaria hipótesis para el siglo XXI.

Seguramente el autor, Francis Crick, quiso seguir la huella de Aristóteles, pues su propósito fue tratar de explicar en términos científicos el misterio de la conciencia dentro del marco visual, es decir, de lo que ocurre en el cerebro cuando vemos algo. Al final del libro reconoce que este tiene muy poco que ver con el alma humana, lo cual puede interpretarse como una tomadura de pelo a los lectores, pues la obra advertía en el subtítulo que el contenido era, nada más ni nada menos, que “la búsqueda científica del alma”. A Crick le pasó lo mismo que al filósofo norteamericano Daniel Dennett, quien en 1991 escribió un ensayo titulado ‘Una explicación de la conciencia’, donde promete contar lo que la conciencia es. Su relato lleva a la frustración, pues deja la sensación de que la conciencia no existe.

El nobel John Eccles publicó en 1992 su docto estudio La evolución del cerebro: creación de la conciencia, prologado por el filósofo Popper. Allí se defiende la existencia del alma, producto de una creación espiritual sobrenatural. Son palabras suyas: “Cada alma es una creación divina que se implanta en el feto en crecimiento en algún momento entre la concepción y el nacimiento”. Así pensaba santo Tomás. Curioso, ¿verdad? Un científico de finales del siglo XX pensando como un teólogo del siglo XIII. Otrosí, para Eccles el alma es inmortal, es decir, comulga con la teoría dualista, con el orfismo y con san Pablo.

En el 2003, el neurofisiólogo colombiano Rodolfo Llinás dio a conocer su obra El cerebro y el mito del yo, la cual, en lenguaje coloquial, recoge lo fundamental de su extenso y profundo conocimiento del maravilloso universo que constituyen las células cerebrales. El cerebro puede considerarse una especie de caja de Pandora, por todo lo que guarda dentro, tan oculto y sorprendente. Al abrirla con mano experta –como la del investigador Llinás– aflora cuasidesembozada la materia gris, con su miríada de neuronas, axones y circuitos en estado funcional. Expuesto el misterio, el científico rubrica su interpretación con una frase entre críptica y poética: “La actividad cerebral es una metáfora”. Gabriel García Márquez, quien prologó el libro, manifestó que le hubiera gustado conocer el lugar del cerebro donde se incuba el amor. A otros, como a los neuroteólogos, seguramente les hubiera complacido que el doctor Llinás precisara el sitio donde reside el alma o espíritu, y saber cómo funciona cuando se dialoga con Dios.

Tanto el trabajo de Crick como el de Llinás apuntan al mismo blanco: bucear en la maraña cerebral para sacar a flote los misterios que oculta, con la reserva de la que este me hizo caer en cuenta cuando alguna vez le pregunté acerca de la tesis de aquel: “Zapatero a tus zapatos”, fue su respuesta, haciendo alusión a que Crick es físico y bioquímico, mas no neurobiólogo. Siendo así, es probable que Llinás vea con buenos ojos los hallazgos de los neuroteólogos, que de zapateros no tienen nada.

FERNANDO SÁNCHEZ TORRES
Especial para EL TIEMPO

http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/ciencia/el-rincon-donde-se-esconde-el-alma/16615126